Wammy's House

Aquella tarde despertó de la siesta, abriendo lentamente sus ojos, aunque al fin había dormido después de varias semanas aun se le notaban aquellas ojeras que se habían tornado ya un rasgo permanente en el, se llevó una mano a los ojos y se incorporó bajó un poco la persiana, los rayos del sol de aquel atardecer le molestaban, ya que habían ido directos a sus negros y profundos ojos.

Despues se desperezó y rascandose descuidadamente la cabeza se asomó por la ventana de lo que habia sido su antiguo cuarto en Wammy’s House. L se habia tomado unas pequeñas vacaciones de aquel aburrido caso.

Al principio tratar unas desapariciones le habia parecido un tema interesante para matar el tiempo mientras sucedia algun otro caso mas importante, pero habia resultado ser un fiasco, aquel caso demisterioso no etnia nada, era obvio lo que sucedia aunque le faltaban pruebas para demostrarlo, y ya estaba arto de que aquellos ineptos policias le ignorasen, pero claro ahora no podia desentenderse del caso ¿Qué tipo de detective seria si no? Pero unas vacaciones no podian negarselas, no estaba especificado en ninguna parte que no tubiese dercho a reposo, asi que aprovechando la escusa habia ido al lugar mas relajante que conocia, Wammy’s House, en parte su hogar al que no habia ido desde hacia siglos, tal vez un orfanato no era un ejemplo de paz pero...

Aquellos hermosos paisajes de montaña que veia desde su ventana, y aquellos paseos por el bosque que habia justo al lado del orfanato y mas adentro los baños a la luz de la luna en aquel limpio rio unas ghoras mas alla le habian cautivado, ademas no podia negar que habia cojido cariño a aquellos ruidosos mocosos que no dejaban de pasearse de unnlado a otro del gran edificio jugueteando y profiriendo molestos y agudos gritos.
L suspiró, se dio la vuelta y abanzó hacia la puerta, pronto seria la hora de cenar y comenzaba a tener hambre, tal vez podria sonsacarles alguna tarta a las cocineras del lugar, tal y como hacia de pequeño. Paseando por el pasillo los niños que reian y jugaban al verlo detenian sus actividades para mirarlo con simpatia y sonreírle jueguetonamente, este tambien les devolvia la sonrisa, le agradaba el echo de que aquella panda de mocosos aun recordasen su cara después de tantos años después de tan solo oir una voz trucada de un ordenador en cuya pantalla nada mas se mostraba una L, caminando distraido tropezo con algo que habia en el suelo, aunque consiguió aguantar el equilibrio se sobresalto al oir un quejido del objeto con el que habia topado
-¡Ay!-L miró al suelo alertado al pensar que habia pisado a algun animal o algo que hablase pero que en teoria no estaba ahí por que no lo habia visto, suspiró aliviado al ver que el misterioso ser era un niño mas algo diferente del resto, algo bajito para su edad, vestia de blanco, y era muy palido, sus cabellos tambien eran del mismo color puro que sus ropas, sus enromes ojos eran dos brillantes lagunas grises que ahora miraban al mayor con reproche-Me has pisado.-se quejó Near, L se agachó a su lado poniendo las palmas de sus manos sobre las rodillas

-Perdon, no te vi Near-chan.-le respondió removiéndole el pelo, en ocasiones aquel crio le parecia mas bien una obejita o una bolita de algodón-¿Se puede saber que hacias aquí en medio?-
-Estaba montando mi puzle y aquí es donde da mas luz-aclaró señalándole la ventana por la que se filtraba aun una potente luminosidad tradia que no se demoraria en desaparecer en question de minutos, L suspiró mirando al menor con una sonrisa, Near era uno de los candidatos a sucederle ya que era uno de los niños mas inteligentes del orfanato, pero le hacia cierta gracia que tan maduro en ocasiones, ahora le mirase con la misma curiosidad y ganas de jugar que cualquier niño de su edad. L paró atención en que por el pasillo comenzaban a oirse unos gruñidos lejanos, eran los quejidos un niño rubio, de la misma edad que Near pero mas alto y al contrario de la pequeña bolita de algodón este bestia de negro, y sus ojos eran de un bello azul cristalino, se trataba de Mello otro de sus sucesores, pero este tenia muy mal genio, venia caminando refunfuñando mientras mordia su chocolate, por que su amigo un joven pelirrojo mas alto que el anterior, de ojos verdes esmeralda y vestido a rayas no le hacia mucho caso, ya que estaba bastante ocupado jugando con su Ds.
-¿A que vienen esos gruñidos?-preguntó el mayor de todos cuando los dos jóvenes estuvieron lo suficientemente cerca para oirle
-¡Este tipejo no suelta su “consolita” ni que lo maten y no deja de ignorarme!-gritó con furia Mello
-Si, tiernes razon Mello, yo tambien lo pienso, pero ya se cansara...-respondió el pelirrrojo llamado Matt que obviamente no habia escuchado ni una sola palabra de lo que su compañero decía, tan solo se habia limitado a darle la razón todo el rato
-¡¿Lo ves?!¡¿Crees acaso que esto es normal?!-gritó el rubio frustrado señalando a su amigo desesperado, mientras este seguia submergido en su actividad, L sonrió, aquellos tres niños a cual mas peculiar se comportaban como era normal para su edad, cosa bastante extraña ya que Watary siempre le decia que Roger se quejaba de que aquellos tres eran los niños mas adultos que habia visto jamas, por lo que L se los habia imaginado de otra mabnera, pero en parte se alegraba que aun sabiendo el papel que esos niños tenian, estos siguiesen viviendo su infancia sin preocuparse ni un solo instante de si mañana L estaria muerto y tenian que dejar atrás todos sus juegos y alegria para sucederle, tal y como el tubo que hacer, demasiado joven tal vez, pero habia sido asi, ya no podia hacer nada, tan solo asegurarse de no morir hasta que esos crios estuviesen preparados para lo que se les echaria encima.

El mayor miró el reloj y después de sentir crujir su estomago se despidio de los niños y fue a cenar, cuando termino fue a dar un ultimo paseo por el bosque pero no tardo en volver comenzaba a refrescar y no tenia ganas de costiparse, asi que volvio a su habitación, de camino iba parando en la shabitaciones de los niños, entornando la puerta los observaba con ternura mientras dormia, ehtro y arropo a unos cuantos, entre ellos Near que estaba echo una bolita, unas literas mas alla estaba Mello completamente destapado y con la camiseta corrida para arriba por lo que su pequeño estomago estaba completamente al aire mientras este dormia espatarrado en su litera, ante aquel panorama el mayor solto una risita y cuando le coloco la camiseta bien y lo arropó el menor se removió refunfuñanado y dejando escapar la palabra “choclate” en sueños, aquello le izo mas gracia aun, resultaba ser que el delgado rubio era un gloton. Unos pequeños sonidos prominentes de la litera de arriba le llamaron la atención, L suspiró luego se asdomo en la litera de arriba, el niño que alli yacia estaba completamente tapado pero atraves de las sabanas se veian lucecitas, el mayor destapó a Matt
-Matt estas no son horas duérmete ya-le regañó, el pelirrojo lo miró con sus enormes ojos verdes unos segundos, luego sonrió
-Lo siento, solo queria provar de pasarme esta ultima pantalla-comentó con una picara sonrisa
-Pues ya lo haras mañana que es muy tarde-siguió regañándole, el pelirrojo sonrió y obedeció, L le removió el pelo, en ocasiones se sentia como el hermano mayor de aquellos niños -Buenas noches-
-Buenas noches-canturreó el alegre pelirrojo guardando la Ds debajo de la almohada y tapándose. L salio de la habitación y al fin llego a la suya, miro por ultima vez el paisage desde su ventana, luego suspirando corrio las cortinas y se tumbo en la cama con los brazos sobre la cabeza y es que al dia siguiente tendría que volverse a marchar para seguir con el caso, aquel aburrido caso...Bueno, siempre podria tomarse otras vacaciones y volver para visitar de nuevo a sus “hermanitos”, cerro los ojos y se durmió por ultima vez en varias semanas mas.