Tocaba clase de matemáticas, ese día iban a dar las notas del examen que hicieron tres días atrás. Como era de suponer, Near sacó la mejor puntuación, seguido en segundo lugar por Choc y por Mello, que solo habían sacado unas décimas menos.
El rubio al verse derrotado de nuevo por Near no tardó ni dos segundos en salir del aula hecho una furia.
En tercer lugar estaban Axel y Matt, los dos pelirrojos de Wammy’s House, que también tenían en común esa tranquilidad tan suya, después de Near, claro, que lógicamente aún lo era más.
Al finalizar la clase Near se fue a jugar a la habitación mientras Choc miraba con rabia a su gemelo.
—Es realmente molesto.
—¿El qué? —preguntó Axel algo desconcertado.
—Near. Siempre tan perfecto... Las mejores notas son siempre las suyas, no importa en lo que sea, siempre es el mejor...
—¡No siempre! —le interrumpió el pelirrojo—. En deportes eres mucho mejor que él. Choc, recuerda que Near no puede hacer ejercicio. ¿Con algo tendrá que compensarlo, no? —le recordó Axel tan tranquilo como siempre.
—Sí, nació con un cuerpo demasiado delicado y cualquier golpe podría romperle los huesos ... —añadió Choc esbozando una sádica sonrisa que Axel no percibió.
—Sí, pobrecito.
—Tsk, que se joda... —murmuró Choc a sí mismo—. Aún así sigue siendo odioso —siguió refunfuñando.
—Si tú lo dices...
—Tengo una idea... —anunció Choc con malicia.
Near estaba en la habitación solo, con sus juguetes, construyendo con esmero una ciudad de dados mientras que con la otra mano se retorcía un mechón de pelo. Una vez terminada la construcción sacó de una cajita a sus habitantes, unos pequeños muñequitos de lo más frágiles, y los puso cada uno en su correspondiente edificio. Una vez concluido sacó de otra caja su puzzle y empezó a montarlo, cuando de pronto irrumpieron en la habitación Choc y Axel dando un enorme portazo que sobresaltó a Near y tal y como habían entrado comezaron a destrozarle la ciudad que con tanto esfuerzo había levantado, mientras Choc le perdía la mayor parte de las piezas de su puzzle, cosa que a Axel no le pareció muy bien, sin embargo prefirió no decir nada. Cuando el atentado contra la ciudad de dados de Near terminó, ambos se fueron. El pequeño albino no dijo nada, tan solo miraba tristemente los restos de la ciudad que había construido con tanto esfuerzo y paciencia. Al ver esto, Axel sintió algo de pena, incluso algo de arrepentimiento tal vez, en cambio a Choc parecía divertirle ya que sus sádicas carcajadas se oían por todo el pasillo.
Así transcurrieron cuatro años, Near se acabó acostumbrando a los tormentos diarios y la verdad, ya ni le importaban (Near tenía 12 años como su hermano Choc y Axel recién cumplió los 14).
Un día cualquiera Choc y Axel estaban tumbados en el tejado tomando el sol y comiendo helado de sal marina como de costumbre. Sonó el timbre de clase de química y los niños empezaron a entrar en el edificio. Choc esperó a que pasara su hermano y cuando ésto ocurrió dejó caer un globo de agua que le dio a Near justo en la cabeza dejándole totalmente empapado. Los dos amigos estallaron a carcajadas mientras que Near tan solo se limitó a mirarles mal y luego entró silenciosamente al edificio.
—Bueno, yo voy tirando —dijo Axel aún riendo mientras se levantaba.
—Hasta luego, pues —se despidió Choc tumbándose de nuevo.
—¿Es que tú no vas a venir?
—No, no me apetece hacer clase hoy... ¿Por qué no te quedas tú también?
—Porque la clase de química me gusta.
—Pues tú mismo...
—Hasta luego.
—Adiós —respondió finalmente Choc sin mirar a su amigo.
Axel se fue a clase de química, su favorita, ya que le gustaba trapichear con productos químicos, especialmente si tenía que usar fuego. No es que Axel fuera un pirómano ni nada parecido, pero no podía negar que al pelirrojo le enloquecía jugar con fuego.
La clase de química pasó con normalidad, pero cuando el profesor anunció que tendrían que realizar un trabajo por parejas el pelirrojo no tenía muy claro con quien ponerse, ya que Choc no estaba y dado el interés que su amigo tenía por las clases era más que nula no le serviría de nada formar grupo con él, así que Axel se puso a pensar con quién ir, y pensando, pensando, todo el mundo quedó emparejado, todo el mundo menos Axel, que seguía sin saber con quién ir. Se dispuso a hacer el trabajo solo cuando una manita le tiró inesperadamente de la camiseta para llamar su atención. Pero la sorpresa de Axel fue mayor cuando vió al propietario de aquella pequeña y pálida manita, ya que no era otro que Near, el niño con más posibilidades de convertirse en el sucesor de L.
—Axel...
—¿Qué quieres Near?
—¿Quieres ir conmigo para hacer el trabajo? —el pequeño albino estaba tímidamente sonrojado y Axel quedó patidifuso. ¿Near quería ir con él? ¿El chico que había estado torturando junto a Choc durante más de cuatro años, ahora quería trabajar con él? ¿Pudiendo escoger a quién quisiera?
Visto el interés de Choc por la química y ya que el chico más listo del horfanto le ofrecía sus servicios...
Pues la oferta no era tan mala, oye... Es más, la elección no era muy difícil. Además...
¿Acaso a Choc iba a importarle eso?






0 delirios:
Publicar un comentario en la entrada